DIÁLOGO
Familia
– Colegio
Número 276
SUMARIOS
PROBLEMAS DE
Álvaro Solís Galera
Alrededor de un 20% de escolares
entre 6 y 10 años presentan algún trastorno de la voz, con
predominancia de casos en los niños (dos de cada tres). Si bien en la
mayoría de los casos se trata de alteraciones pasajeras y que no llegan
a mayores con una intervención a tiempo y adecuada, no debemos por ello
dejar de estar atentos a las mismas ya que pueden terminar por convertirse en
un auténtico problema que afecte a la capacidad de comunicación
del niño o de la niña a lo largo de su vida. Los casos más
habituales que solemos encontrar en estas primeras edades son los de
niños y niñas que no sufren un trastorno severo en sus voces sino
más bien alteraciones discretas que incluso pueden llegar a pasarnos
desapercibidas. La mayoría de niños y niñas que sufren
alguna patología de la voz suelen empezar a notar alguno de los
síntomas típicos, tales como molestias en la garganta,
sensación de quemazón, dolor al tragar, ronquera... a los que
muchas veces no le damos importancia o simplemente ni nos lo cuentan, pudiendo
evolucionar entonces hacia cuadros más complejos en los que pueden ya
aparecer dolencias orgánicas, como los frecuentes nódulos en las
cuerdas vocales.
Entendiendo, en consecuencia, que
es un tema de interés para padres y educadores, a lo largo de este
artículo trataremos, de forma clara y sencilla, de profundizar en los
problemas de la voz en la infancia, exponiendo sus causas y consecuencias y,
sobre todo, ofreciendo algunas pautas de educación vocal para su
correcto abordaje tanto desde la familia como desde la escuela.
María Isabel Corts
Giner
La educación secundaria
tradicionalmente en Europa tenía como objetivo la preparación de sus alumnos
para los estudios universitarios. Este planteamiento ha sufrido profundas
modificaciones en la segunda mitad del siglo XX: los cambios económicos,
tecnológicos, demográficos, políticos y sociales han
suscitado nuevas demandas a la educación secundaria, difíciles de
conciliar, lo que en la mayoría de los países europeos ha dado
lugar a reformas que no acaban de
convencer.
Ante este panorama de debates e
intentos de mejorar los sistemas educativos y concretamente la educación
secundaria todas las miradas se vuelven hacia un país, Finlandia, que desde que en el 2002 se publicó el primer Informe PISA, ha despertado la
sana envidia de sus vecinos.
LIBERTAD
Y FIDELIDAD EN
Fernando Marrero Rivero, S.I.
En la historia de
¿POR QUÉ NOS
DEPRIMIMOS
Ana Martín Almagro
Sabemos
que la depresión es hoy día uno de los problemas de salud
más frecuentes cuya importancia ha ido en aumento en los últimos
años, pasando de ser un trastorno socialmente invisible a ser el
problema mental más popular. Hasta tal punto es así que los
elementos y síntomas de la depresión forman parte habitual de
nuestro lenguaje para identificar aspectos cotidianos de nuestra vida.
En
este artículo se aborda en primer lugar los síntomas que
caracterizan a la depresión y que son necesarios para establecer este
diagnóstico, para pasar a continuación a explicar las causas por
las que una persona puede llegar a deprimirse, así hablaremos de causas
centradas en nuestro comportamiento y de causas centradas en lo que pensamos y
sentimos para tratar de dar respuesta a la pregunta de “¿por
qué nos deprimimos?”
Finalmente
se da una orientación sobre cómo podemos disminuir nuestra
tristeza y desánimo.
EQUILIBRIO
DE
Ana García-Mina Freire
Mi
propósito, al escribir este artículo es aportar, desde una mirada
psicológica, una serie de claves que nos ayuden a distinguir
cuándo, en la relación con una misma, con los otros y el entorno,
una persona, en la madurez de la vida camina por los senderos del equilibrio y
salud personal.
Clara Coleto Rubio
Aunque la situación de la
convivencia en los centros educativos depende, en muchas ocasiones de las
fuentes que se revisen, es una realidad que esta temática preocupa a
todos y cada uno de los sectores de
la comunidad educativa.
Tenemos que dejar de buscar culpables tales como la sociedad,
“Dejemos de
culpabilizar situaciones pasadas o ajenas a nosotros mismos como medio para
justificar la no implicación y busquemos y llevemos a cabo alternativas
que mejoren la convivencia y la educación integral”